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Aumento Económico

Hace unos meses que pienso mucho del sujeto de aumento económico. Parece que los medios de noticias, y prácticamente todo del mundo, asumen que si el economía aumenta, es algo bueno, y si no aumenta, algo terrible ocurre. Hace mucho que esta suposición me molesta, y acabo de leer un libro que expresa mis pensamientos vagos: Deep Economy: The Wealth of Communities and the Durable Future (Economía Profunda: La Riqueza de Comunidades y el Futuro Duradero), por Bill McKibben. En este libro, McKibben establece estos temas:

  • Cuando se mide la economía, solo se cuenta cosas que cuesten dinero. Entonces, por ejemplo, más tiempo en hospital, más divorcios, y más uso de carbón en plantas viejas de electricidad cuentan en el aumento de la economía, pero cosas como trabajo voluntario, caminar en lugar de manejar, y leer un libro de la biblioteca a su hijo no cuentan.
  • El aumento económico de los últimos decenios no significa que los sueldos ni el nivel de vida de nosotros en los EEUU han crecido.
  • Ya tenemos crisis de comida y energía; va a ser peor si continuamos a “crecer” en la misma manera, y no podemos afrontar el calentamiento global que resultaría. (Lea mis artículos previos de El Futuro de Energía y Biocombustibles para más información.)
  • Aumento económico que tomo los sueldos de la gente al punto de tener sus necesidades básicas (más o menos $10,000 por persona por año) por seguro le hace más feliz, pero después de tener este nivel de sueldos, aumento económico no mejora la felicidad de la gente.

Entonces el problema es claro: aumento económico no mejora ni el mundo ni nuestra felicidad, y no es sostenible. Desgraciadamente, las soluciones no son fáciles. Aquí hay las ideas claves de McKibben:

  • En el área de medir el economía: Cuando se mida el valor de actividades económicas, ponga un valor en los recursos naturales que usan, y la polución que causan, y lo cuente contra los beneficios económicos. También, en lugar de medir solo cosas que cuestan dinero, ponga un valor económico a felicidad y a actividades beneficiales como enseñar, trabajo voluntario, y cuidar niños.
  • En el área de desarrollo sostenible: Luchar para una economía más localizada, no globalizada, dejando cada comunidad local a decidir como se va a mejorar. McKibben cree que si todos hacen más de nuestras actividades económicas localmente, resolvamos nuestros problemas económicos y nos hacemos más felices, mientras que tenemos más sentido de ser parte de una comunidad. Sus ideas incluyen usar materiales de construcción del área local, comer comida de fincas pequeñas locales, poner turbinas pequeñas de viento y paneles solares en las ciudades, y construir aceras, vías de bicicletas, y transporte publico. Sería díficil decir que algúna de estas ideas sería mala.

Refugiados y Inmigrantes

Recientemente leí un libro llamado The Middle of Everywhere (El Medio de Todas Partes), por Mary Pipher. En este libro, el autor comparte cuentos de refugiados que eran instalados en Lincoln, Nebraska, EEUU, en los últimos 10-20 años.

Muchos de los cuentos en el libro eran un poco familiar para mí — he viajado mucho, trato de seguir las noticias internacionales, y aquí en Seattle tengo mucho contacto con inmigrantes en mi trabajo voluntario (enseñando inglés y interpretando entre inglés y español). Es claro que la situación de todos inmigrantes es un poco similar: tienen que ajustarse a una cultura nueva, en muchos casos a una lengua nueva, y frecuentemente a un trabajo completamente diferente. Pero este libro se enfoca en refugiados, y ellos tienen otras dificultades como problemas de salud mental de su historia de guerra, persecución, etc. Entonces, durante que leí los cuentos en este libro, a veces pensaba que los refugiados que describe eran muy diferentes que los inmigrantes que conozco. Pero en realidad, las diferencias no son tan grandes. Aun inmigrantes que faltan estatus oficial de refugiado (es difícil obtener) habrían podido ser perseguido por su religión, género, o raza, o posiblemente salieron de su país por escapar una guerra. Algunos de las mujeres y niños que vienen son victimas de violencia domestica. Y aun un trabajador indocumentado de México probablemente vino porque no tenía la posibilidad de trabajar y vivir en México. Todos de estos tipos de inmigrantes son muy similares a refugiados, porque vinieron aquí porque no tenían otra opción.

Entonces pienso que este libro es importante leer para todos que vivimos en un país más privilegiado. También es bien escrito, y aunque muchos de los cuentos nos pueden hacer incómodos, necesitamos conocerlos.


Los Estados Unidos: Visión contra Realidad

Finalmente terminé el libro de Chalmers Johnson Nemesis: The Last Days of the American Republic (Némesis: Los Últimos Días de la República Americana), lo cual me hizo pensar sobre las diferencias entre los Estados Unidos de la visión de nuestros fundadores que pusieron en la Constitución, y los Estados Unidos en qué vivimos hoy. Aquí hay unos pensamientos.

  • La Constitución estableció un sistema de gobierno con una separación de poderes a tres ramas (legislativa, ejecutiva, y judicial), especificando un sistema de equilibrio donde cada rama tiene parte del poder y la habilidad de controlar las otras. Pero hoy la rama ejecutiva ha trastornado la balancea de poder, y las ramas legislativa y judicial no usan sus controles. Por ejemplo, la Constitución le da a la rama legislativa el poder de declarar guerra, pero el Presidente declaró la última guerra y dio al Congreso “inteligencia” falsa para que ellos aprobarían su declaración. También el Presidente dice actualmente que está arriba de la ley, y puede detener personas sin cargos y usar vigilancia electrónica sin orden judicial; y aunque la Constitución requiere que el Presidente haga respetar las leyes del país, el Congreso y el sistema judicial no han hecho nada. Finalmente, como escribí en un artículo anterior, el uso de la CIA de algunos presidentes también ha violado la Constitución.
  • La Constitución también especificó que los EEUU sean una democracia. Pero no hay democracia sin que los ciudadanos tengan información verdadera, y (como escribí en un articulo anterior), tenemos una situación hoy donde la rama ejecutiva da regularmente información falsa a los medios de comunicación, y los medios la reportan como hecho en lugar de hacer una investigación. Entonces el público no tiene base de comprender lo que hacen sus oficiales elegidos y lo que pasa en el gobierno, y no tenemos la habilidad de hacer buenas decisiones en las elecciones.
  • La Constitución también especificó que los EEUU tengan un gobierno representativo, donde los oficiales elegidos representarían el interés público. Pero con todo el dinero que se necesita para ser elegido, nuestros “representantes” actualmente solo representan los intereses de sus grandes donantes y activistas de grupos de presión, no el público. Creo que si el público fuera informado sobre los efectos de nuestras políticas, demandaría mejor representación, pero porque grandes corporaciones son dueños de los medios de comunicación, y pueden comprar representación, no tienen mucho incentivo de proveernos con este tipo de información.
  • Finalmente, en conflicto directo con los principios de la Declaración de Independencia, que dice que toda la gente del mundo tiene un derecho fundamental de auto-gobernación, los EEUU hoy es un imperio cuya meta es la dominación de la planeta entera por métodos económicos y militares. He escrito mucho sobre este sujeto antes; si no lo crees, lee el libro de Chalmers Johnson Nemesis: The Last Days of the American Republic (Némesis: Los Últimos Días de la República Americana), con detalles de la dominación militar, y el libro de John Perkins, Confessions of an Economic Hit Man (Confesiones de un Asesino Económico), con detalles del la dominación económica.

No sé qué podemos hacer sobre esto… Pienso que el primer paso sería que hagamos que el público sea informado sobre lo que pasa en el mundo, pero no creo que vaya a pasar pronto. Por ejemplo, el público es informado sobre la situación de Irak, pero no tienen mucho escepticismo sobre las otras acciones del gobierno. Pienso que la razón es que los medios (como dije arriba) son controlados por corporaciones que no quieren que la situación actual cambie. También la gente de los EEUU que tendrían el tiempo y la habilidad para buscar buena información vive cómodamente y no tienen mucho incentivo para cambiar su situación.

Probablemente vamos a esperar hasta una gran crisis para traer la situación al atención del público. Chalmers Johnson piensa que esta crisis viene pronto, y es posible que tenga razón: el nivel actual de gastos militares no es sostenible, la presencia militar externa no es sostenible, y claramente algunos se sublevan contra nuestras estrategias de dominación. Eventualmente tendremos también una crisis de energía. La cuestión es si cualquiera destruirá más la Constitución, o si el público insistirá que los responsables paguen, y demandará la restitución del sistema de gobierno de la visión de los fundadores. Vamos a ver.


Comentarios sobre ‘Donde Mandamos Dinero’

En mi articulo pasado “Donde Mandamos Dinero”, coleccioné unos hechos sobre donde el gobierno de los EEUU manda ayuda, pero no dije mucho sobre los hechos. Aquí hay unos pensamientos.

USAID dice que mandamos ayuda exterior para promover las políticas exteriores de los EEUU y mejorar la vida de la gente en el mundo desarrollando. Pero el efecto (y creo la intención) de mucha de nuestra ayuda exterior es realmente subyugar los países en desarrollo a los intereses del comercio estadounidense. Hay mucho mas sobre este sujeto en el libro excelente Confessions of an Economic Hit Man (sitio en ingles solo) (Confesiones de un Gangster Económico). En este libro, John Perkins describe como el y otros hicieron análisis económico totalmente falso y usaron amenazas disimuladas para convencer los países en desarrollo aceptar los aprestamientos de los EEUU. Gastaron el dinero por pagar compañías de los EEUU por construir infraestructura no necesaria, y después los países tenían obras inútiles y grandes deudas. La gran mayoría de la gente muy pobre en estos países no recibieron ninguna beneficio de esta “ayuda”, y resultaron aun peor cuando sus gobiernos estaban forzados a adoptar nuevas políticas (como gastar menos para educación y salud) para usar mas dinero en pagar los deudas.

No quiero decir que nada de nuestra ayuda exterior ayuda la gente — por ejemplo si mandamos comida a gente que tiene hambre en África, es seguro que unos van a tener comida que no tendrían de otra manera. Pero creo que la mayoría del dinero de ayuda exterior realmente ayuda a gente, y que necesitamos cambiar esta política.

Entonces voy a continuar con mis investigaciones y ver si puedo justificar mis pensamientos. ¡Vamos a ver!


Ayuda Exterior - Introducción

Comencé este blog principalmente para hacer una colección de unos pensamientos y hechos sobre ayuda exterior, aunque probablemente incluiré unos artículos inconexos también.

Básicamente, he estado generalmente descontenta por muchos años con los efectos en el mundo de la política exterior y ayuda exterior de los Estados Unidos, y he tenido mucha desconfianza en las motivaciones de nuestro gobierno en esta área. Al fin de 2005, leí un libro muy interesante sobre la política de ayuda exterior de los EEUU, llamado Confesiones de un Asesino Económico (Confessions of an Economic Hit Man en inglés), por John Perkins, que contiene unos cuentos alarmantes que confirmaron mis sospechas sobre los políticas. Pronto después, fui en vacaciones a Nicaragua por seis semanas, donde vi unos de los efectos de la ayuda exterior de los EEUU, y también la de otros países, a Nicaragua. No era mi primera viaje extranjera o mi primera viaje a los países más pobres de Latinoamérica, entonces nada que vi era realmente nuevo para mí. Pero esta vez regresé de mi viaje llena con el deseo de hacer algo: cambiar la manera en que los EEUU, el Banco Mundial, y otras agencias mandan ayuda exterior a Latinoamérica (y probablemente al resto del mundo en desarrollo también, aunque sé menos sobre eso).

¿Pero que puede hacer una persona? No tengo la intención (ni la posibilidad) de ser una oficial superior del gobierno, entonces probablemente no puedo tener mucho efecto directo en las decisiones de ayuda exterior. Pero pienso (o espero) que si la gente de los EEUU supieran lo que pasa en el área de ayuda exterior, querrían cambiar nuestras políticas, y si bastante gente quisieran cambiar las políticas, a la larga los políticos tendrían que escucharlos y hacer algo. Entonces, pensaba que si quisiera educar la gente sobre la situación, el primer paso sería hacer una colección de información, y esto es lo que planeo que poner en este blog. Es un paso pequeño, y tal vez no cambiará nada, pero es, por lo menos, algo que vale tratar. Vamos a ver que pasará.