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Refugiados y Inmigrantes

Recientemente leí un libro llamado The Middle of Everywhere (El Medio de Todas Partes), por Mary Pipher. En este libro, el autor comparte cuentos de refugiados que eran instalados en Lincoln, Nebraska, EEUU, en los últimos 10-20 años.

Muchos de los cuentos en el libro eran un poco familiar para mí — he viajado mucho, trato de seguir las noticias internacionales, y aquí en Seattle tengo mucho contacto con inmigrantes en mi trabajo voluntario (enseñando inglés y interpretando entre inglés y español). Es claro que la situación de todos inmigrantes es un poco similar: tienen que ajustarse a una cultura nueva, en muchos casos a una lengua nueva, y frecuentemente a un trabajo completamente diferente. Pero este libro se enfoca en refugiados, y ellos tienen otras dificultades como problemas de salud mental de su historia de guerra, persecución, etc. Entonces, durante que leí los cuentos en este libro, a veces pensaba que los refugiados que describe eran muy diferentes que los inmigrantes que conozco. Pero en realidad, las diferencias no son tan grandes. Aun inmigrantes que faltan estatus oficial de refugiado (es difícil obtener) habrían podido ser perseguido por su religión, género, o raza, o posiblemente salieron de su país por escapar una guerra. Algunos de las mujeres y niños que vienen son victimas de violencia domestica. Y aun un trabajador indocumentado de México probablemente vino porque no tenía la posibilidad de trabajar y vivir en México. Todos de estos tipos de inmigrantes son muy similares a refugiados, porque vinieron aquí porque no tenían otra opción.

Entonces pienso que este libro es importante leer para todos que vivimos en un país más privilegiado. También es bien escrito, y aunque muchos de los cuentos nos pueden hacer incómodos, necesitamos conocerlos.


Un Viaje a Olympia, o Como me Hice Cabildero

El 11 de febrero, 2008, unas mil personas de más de 70 países, y que ahora viven en el estado de Washington, visitaron a Olympia (nuestra capital de estado) para el segunda Día Legislativa de Refugiados e Inmigrantes. Decidí de tomar un día de vacación para ir. Aquí hay unas observaciones del día:

  • El horario del día: tomar un bus a Olympia, una manifestación, tiempo para reunir con legisladores, regresar en bus a Seattle.
  • El tema legislativo del día: improbar programas que ayudan a inmigrantes que quieren ser ciudadanos, ayuda de viviendas, clases de inglés con cuidar niños y transporte, y mejores programa para niños de inmigrantes en escuelas públicas.
  • Las partes de este tema legislativo que me queda lo más afectada son las partes de educación. Por ejemplo, en mi trabajo voluntario (enseñando inglés a adultos, interpretando entre inmigrantes que hablan español y agencias de servicios sociales, y ayudando en escuelas), he encontrado muchos adultos que tienen dificultades en asistir a clases de inglés, por razones del horario, transporte, y cuidar niños. Pero aprender inglés es un clave del bienestar de inmigrantes, entonces pienso que es muy importante que más gente tiene acceso a clases de inglés. La educación de los niños también es muy importante, y nuestras escuelas no le hacen bien los que llegan aquí y necesitan aprender inglés — no tienen bastante recursos para subir las barreras que tienen (nivel bajo de educación antes de llegar, nivel bajo de hablar/leer inglés, dificultades de comunicación entre padres y maestros, y nivel bajo de ayuda de padres porque tal vez tampoco hablan inglés o tienen nivel bajo de educación).
  • A la manifestación, había mucha inspiración, la mayoría sobre como inmigrantes hacen para nuestro estado. Una persona, un inmigrante de Corea que ahora es representante, nos dijo “Un día, tal vez uno de sus hijos podría ser Presidente de los Estados Unidos” (pensaba de Barack Obama, el hijo de un inmigrante). Otra persona usó una analogía donde nuestro país es un “tapiz” de gente — cada persona un hilo solo que puede ser quebrado fácilmente, pero juntos un tapiz fuerte y lindo.
  • Después de la manifestación, se nos pidieron que visitemos nuestros representantes. Fue a visitar a Maralyn Chase, una de mis dos representantes en la Casa del estado, y hablamos por mucho tiempo sobre el sujeto. Era ella muy interesada en escuchar mis observaciones, y en leer los papeles del tema legislativo que le di. Pensaba que esta conversación hizo que el viaje vale la pena.
  • Durante de la conversación con Representante Chase, dije que no estaba segura como funciona el proceso en la legislatura, y dijo ella “Esto es como funciona” (refiriendo a la conversación). Realicé en ese momento que era yo cabildero, porque estaba tratando de le persuadir. (Nota: en inglés, la palabra “lobbyist”, que significa cabildero, tiene muchas connotaciones malas. No sé si la palabra cabildero también tiene en español…)
  • Cuando regresamos a Literacy Source (la agencia donde he estado enseñando inglés), la coordinadora me felicitó en hacerme activista, no solo voluntario. Esta palabra me parece un poco mejor que “lobbyist”, pero todavía digo que soy “lobbyist”.
  • Aunque el viaje era corto (salimos después del periodo de mucho trafico de la mañana, y regresamos antes del periodo de trafico de la tarde, entonces no pasamos mucho tiempo en Olympia), pensaba que valió mucho. Espero que la mayoría de la gente que fue tuviera la oportunidad de charlar con su representante — aunque la manifestación era buena para inspiración, pienso que no lograría mucho, sola. En mi opinión, el tiempo de hablar con representantes valió lo más del viaje.
  • Oí en las noticias que nuestra gobernadora firmó una ley que establece una junta para estudiar la situación de inmigrantes en el estado, para ver cuales servicios tienen y cuales necesitan. Me parece buena idea. Parece que la idea vino de los organizadores del viaje, probablemente del último año de trabajo, pero era una buena coincidencia de tenerlo tan pronto después de nuestro viaje.
  • Tal vez el próximo año, en lugar del viaje largo en bus y la manifestación en la lluvia, podemos visitar a nuestros representantes durante la parte del año cuando no están en sesión en Olympia. Los representantes tendrían más tiempo, y no tendríamos que viajar, porque los representantes estarían en sus oficinas en nuestros distritos. Pero probablemente, sin los buses y la manifestación, no muchos de nosotros iríamos a visitar nuestros representantes… Entonces, pienso que el viaje a Olympia es la manera correcta que hacerlo.

Inmigración Ilegal en los EEUU

En mi trabajo voluntario (enseño inglés a inmigrantes adultos y interpreto entre español y inglés), tengo contacto con muchos inmigrantes — algunos están aquí legalmente, y algunos no. También la inmigración está mucho en las noticias actualmente, entonces pienso frecuentemente sobre el sujeto. Cuando oigo lo que dice las personas llamadas nuestros lideres sobre inmigración ilegal, no estoy contento, porque pienso que no piensan constructivamente. Entonces decidí escribir algo.

Hechos y Estadísticas

  • Según el Centro Hispánico Pew, habían alrededor de 11 millones de inmigrantes ilegales en los EEUU en Marzo de 2005, lo cual es 3.8% de la población de los EEUU.
  • De los 11 millones, otra vez según el Centro Hispánico Pew, más o menos 7.2 millones trabajan ilegalmente, lo cual es 5% de la mano de obra de los EEUU.
  • Las industrias lo más común para inmigrantes ilegales en los EEUU son la construcción (1.4 millones, o 12% de la mano de obra) y “ocio y hospitalidad” (1.2 millones o 10%).
  • Hombres que trabajan ilegalmente ganan $400 por semana, y mujeres menos (no estoy segura cuanto menos).

Observaciones

  • La economía básica (y la lógica) nos dice que personas toman decisiones basado en beneficios personales. Entonces, ¿quién beneficia de la labor ilegal de inmigrantes?
    • Los negocios que usan trabajadores ilegales benefician. Claramente, si los negocios pudieran contratar residentes legales con el mismo costo total (considerando salario, seguros, horas, y productividad) como trabajadores ilegales, usarían trabajadores con papeles, para evitar problemas legales. Entonces debe ser que los trabajadores ilegales trabajan por menos que trabajadores legales, hacen trabajo que trabajadores legales no harían, o trabajan bajo condiciones que los legales no tolerarían.
    • Los trabajadores ilegales benefician. Trabajadores típicos que he conocido dicen que vinieron aquí porque no habían la posibilidad de trabajar en México, ni la posibilidad de vivir sin trabajo allá (no hay servicios sociales, bancos de comida, cocinas de sopa, etc.). Aquí, encuentran trabajo, y dicen que aun si viven en las calles de Seattle (muchos lo hacen), su vida aquí es mejor que lo que hay in México: por lo menos no van a morir de hambre aquí si tienen uno o dos semanas sin trabajar. Los que he conocido con familias aquí, especialmente las mujeres, son una inspiración por su dedicación a mejorar sus vidas y las vidas de sus hijos.
    • Hay unos costos que compensan los beneficios. Para los trabajadores ilegales, incluyen el costo de llegar aquí (pagar alguien por traerlos sobre la frontera, el riesgo de vida en cruzar el desierto, etc.) y el riesgo de la deportación. Para los negocios, incluyen los riesgos de multas y publicidad mala si se los descubra con trabajadores ilegales. Pero el hecho que tenemos 7 millones de trabajadores ilegales significa que estos costos deben ser mucho menos que los beneficios a los dos grupos.
  • Esta situación no es nueva. Hace decenios que inmigrantes ilegales vienen aquí, la mayoría de México, y hace decenios que hay trabajo amplio para ellos. El riesgo de ser descubierto y deportado nunca ha estado tan alto que los impediría; el riesgo de multas nunca ha estado tan alto que impedirí a los negocios.
  • El público en los EEUU pide soluciones al “problema” de inmigración ilegal. Pero los políticos (fundados por negocios) no ofertan soluciones efectivos proporcionales a la escala del número de inmigrantes, no más ahora que en los decenios pasados. Aquí hay las opciones que pienso pueden realmente reducir el número de trabajadores ilegales:
    • El método lo más seguro y humano sería mejorar las condiciones en México y Centroamérica. Si todos de los mexicanos tuviera opciones para una vida buena en México, no vendrían tan lejos de sus familias para trabajar ilegalmente aquí — el beneficio neto no sería más que el costo.
    • También podríamos negar los beneficios a negocios de usar trabajadores ilegales: asegurar que los trabajadores ilegales tienen lo mismo salario, seguros, y protecciones de trabajo que disfrutan trabajadores legales, o les da estatus legal.
    • La otra opción es incrementar mucho la aplicación de la ley (deportaciones de trabajadores o multas de negocios) para incrementar los costos a negocios o trabajadores.
  • La otra pregunta es si trabajo ilegal de inmigrantes es problema o no. Pienso que no es un problema que trabajadores trabajan aquí para mejorar sus vidas. Pero ellos tienen problemas por el hecho que viven y trabajan ilegalmente, como miedo, estatus social bajo, y la pérdida de derechos de trabajo. No es una vida fácil, y no me parece justo que gente que solo trata de mejorar su vida, y que también contribuyan a nuestra economía, debe vivir en esta manera.

Pobreza y la Economía

Estaba pensando en la economía de los EEUU y su relación a la pobreza. Aquí hay unos pensamientos:

  • Muchas personas en este país viven in pobreza (vea mi previo articulo sobre personas sin casa para un análisis más completo). Algunos de estas personas no pueden trabajar, por incapacidades, enfermedades mentales, o otros factores. Pero muchas trabajan en posiciones donde no ganan bastante para sus necesidades básicas de casa, comida, y salud para ellas y sus familias.
  • Muchas personas viven y trabajan en este país ilegalmente. Los que conozco vienen de México y otros países porque tienen pocas oportunidades de empleo, y esperan que vayan a tener una vida mejor aquí. Y aunque su vida me parece muy difícil, dicen generalmente que es mucho mejor que estaba en México.
  • Personas en ambas categorías (los pobres que trabajan y los trabajadores ilegales) trabajan en nuestros restaurantes de comida rápida y supermercados, cortan nuestras frutas y vegetales, limpian nuestros edificios y hoteles, y trabajan en nuestras fábricas. Presupuestamente, si los trabajadores ilegales regresaran y los pobres ganaran bastante para sus vidas, precios serían más alta. Pero tal vez tendríamos más bajos impuestos, porque necesitaríamos menos programas como Medicaid, Estampillas de Comida, Welfare, Sección 8, y otros donde el gobierno ayuda los pobres con sus necesidades básicas.
  • En otros países, se produce las cosas baratas que importamos en maneras que serían ilegales aquí: con el labor de niños, días largos y semanas largas, sueldos bajos, y mucho impacto en el medio ambiente. Esto también contribuye a nuestros precios bajos.

Es claro a mí que el costo social y ambiental de nuestros precios bajos es demasiado alto. Pero no estoy tan seguro sobre como podemos reducir los costos sociales y ambientales, y que efecto tendría en nuestra economía. Pienso que necesito buscar unos libros…